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Facultad de Medicina

El objetivo es alcanzar resultados que se reflejen de forma duradera en este desempeño

Mejorar la comprensión lectora desde el inicio de la vida escolar

Este es el segundo proyecto Fondecyt Regular de la lingüista Carmen Julia Coloma, en el que junto a la profesora Zulema de Barbieri -ambas académicas del Departamento de Fonoaudiología de la Facultad de Medicina-, y a la profesora Macarena Silva, del Centro de Investigación Avanzada en Educación, CIAE, de la Universidad de Chile, crearán e implementarán programas de intervención en niños con riesgo lector en colegios con proyecto de integración.

Esta iniciativa nace a partir de los resultados del proyecto Fondecyt obtenido en el año 2013, cuyo objetivo fue establecer el impacto del Trastorno Específico del Lenguaje en el desempeño lector de los niños, a través de la medición de predictores lingüísticos de lectura, tales como gramática, narración, léxico y conciencia fonológica. Dicha investigación contribuyó a determinar los aspectos del lenguaje que son más importantes para el desempeño lector en escolares con TEL, de manera de implementar estrategias que ayuden a enfrentar su problema y, así, facilitar su integración en la educación regular.

Así, evaluaron estos predictores en 160 escolares con TEL  que asistían a primero básico en escuelas con proyectos de integración en la Región Metropolitana, resultados que compararon con los que obtenidos por los mismos niños mientras cursaban segundo básico.

Ese estudio nos mostró que el léxico y la conciencia fonológica eran aspectos predictores de la lectura en segundo básico en niños con TEL; es decir, explican la variación del desempeño en cuanto a decodificación y comprensión lectora. De esta forma, se desprende que un léxico descendido probablemente explique una menor comprensión lectora. Y lo que vimos más específicamente fue que problemas en la conciencia fonológica  predecían dificultades en la decodificación; pero además, si a esas mismas dificultades en conciencia fonológica, se sumaban otras como el léxico, se predecían futuras complicaciones en cuanto a la comprensión lectora de los niños con TEL”, explicó la académica.

Según explica, decodificación es la capacidad de asociar fonemas a letras para identificar la palabra escrita. Del mismo modo, la conciencia fonológica es la habilidad para reflexionar y manipular las unidades o sonidos que constituyen la palabra, la cual es necesaria para que se desarrolle adecuadamente la decodificación.  

Intervenir para mejorar

En base a los conocimientos arrojados por ese proyecto, este equipo de investigadoras decidió “trabajar en una intervención, mediante programas que apunten a estos predictores lingüísticos en la etapa preescolar denominada Nivel de Transición 2 o Kinder, en niños con riesgo lector; es decir, no sólo con Trastorno Específico del Lenguaje, sino que también aquellos que tengan descendidas algunas habilidades lingüísticas que son importantes para la lectura, como podría ser la conciencia fonológica”.

La propuesta, añade, es crear dos programas de intervención durante el 2017. Uno que abarque apoyo en términos de conciencia fonológica y léxico y el segundo en gramática –construcción de oraciones- y léxico. “La gramática no apareció como predictora lingüística; sin embargo, la incluimos porque en los niños con TEL es una habilidad que está descendida y que es determinante de la presencia de esta condición. Y, además, porque la gramática es una destreza descrita como relevante para la comprensión lectora. Por otra parte, el léxico se repite en los dos programas porque, además de aparecer como un predictor de posibles dificultades en cuanto a la comprensión lectora, se observó disminuido en los niños con TEL”.  

Así, agrega, la meta es ver el tipo de impacto que tendrá cada uno de los programas, que aplicarán a lo largo de todo el 2018 en cursos de kínder de aproximadamente ocho colegios con proyectos de integración. “En este tipo de establecimientos los escolares tienen horas dedicadas a trabajos específicos, en grupo. Vamos a usar esa lógica para intervenir en ellos tres veces a la semana, apoyando estas habilidades lingüísticas; adicionalmente, dos veces a la semana haremos reforzamiento pero con el curso completo”.

Estas actividades serán realizadas durante todo el año lectivo por fonoaudiólogos especialmente contratados con ese fin, y los resultados serán evaluados a fines de 2019, es decir al término del primer año de enseñanza básica de los niños intervenidos. “Esperamos que el grupo en el que trabajemos tenga un mejor desempeño en lectura, en términos de decodificación y comprensión lectora que el grupo control, conformado por escolares con riesgo lector que no va a ser intervenido. Nuestro foco es que, superando sus dificultades, entiendan de mejor manera lo que leen”, finaliza.

 

 

Cecilia Valenzuela León / Fotografías de David Garrido

Viernes 28 de abril de 2017

Profesora Carmen Julia Coloma

Profesora Carmen Julia Coloma

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