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Nace el Centro de Prevención y Control de Cáncer, CECAN

Entre las universidades de Chile y Católica

Nace el Centro de Prevención y Control de Cáncer

Con recursos del Fondo de Financiamiento de Centros de Investigación en Áreas Prioritarias, Fondap, se concreta CECAN, iniciativa orientada a generar la evidencia básica, clínica y de salud pública que sustente propuestas en políticas públicas que apunten a mejorar la prevención, diagnóstico, tratamiento y rehabilitación de las enfermedades oncológicas, así como a disminuir la brecha en el acceso a la atención oportuna por parte de los pacientes.

El acuerdo fue firmado por el decano de la Facultad de Medicina, doctor Miguel O'Ryan; el director del SSMN, doctor Juan Maas, y el doctor Fernando Martínez, subdirector de Gestión Asistencial del Hospital Roberto del Río, en representación de la doctora Cecilia Villaseca, directora del recinto

Centro de Investigación Clínica Avanzada

Firman comodato para nuevo CICA

Con el fin de concretar la construcción de estas dependencias para la generación de conocimiento, pero también para la docencia y la formación de recursos humanos avanzados, las autoridades de ambas entidades refrendaron este comodato.

Los estudiantes pudieron interactuar con microscopios de última generación

Los clubes científicos escolares volvieron a encontrarse presencialmente

Explora RM Norte llevó a estudiantes a conocer el mundo de la ciencia

El equipo del Proyecto Explora de la Región Metropolitana Norte del Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación recibió a los participantes de la iniciativa Investigación e Innovación Escolar en un gran “Encuentro de Clubes Científicos Escolares 2022”. La actividad se realizó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile del 15 al 17 de noviembre y en el Planetario de Chile 22 de noviembre.

En el encuentro se presentaron los resultados del proyecto Fonis “Aceptabilidad, factibilidad y efectividad de un modelo de prevención de consumo de sustancias en adolescentes”

Aplicado en seis comunas de Santiago

Presentan resultados de modelo islandés para prevenir uso de drogas

Una reducción en el uso de sustancias ilícitas y consumo de alcohol mostraron los adolescentes que participaron del programa “Planet Youth” puesto en marcha por la Clínica Psiquiátrica Universitaria CPU y los establecimientos educacionales de las municipalidades de Colina, Peñalolén, Renca, Las Condes, Melipilla y Lo Barnechea.

La sarcopenia es una afección que se caracteriza por la pérdida de masa, fuerza y funcionamiento de los músculos en los adultos mayores y en personas con condiciones como obesidad, ciertas distrofias o que han hecho reposos prolongados, como los hospitalizados.

En proceso de patentamiento por parte de la Universidad de Chile

Posible tratamiento para sarcopenia gana fondos de Fundación Copec-UC

A partir de un medicamento usado para tratar la hipertensión, el equipo que lidera la doctora Mariana Casas, académica del Programa de Fisiología y Biofísica del Instituto de Ciencias Biomédicas, creó una molécula que inhibe canales de calcio sensibles a potenciales en las células musculares con el fin de evitar la “fuga” de ATP como señalizador, lo que mejora el rendimiento físico hasta cuatro veces.

Doctor Rodrigo Mora

Doctor en Ciencias Biomédicas de nuestra institución

Conociendo nuevas estrategias en vacunas

El 22 de Noviembre de 2022 el doctor Rodrigo Mora, director de la división de Inmunología de la compañía farmacéutica Moderna dictó el seminario “Plataformas terapéuticas de LNP- mRNA, desde vacunas a potenciales aplicaciones en enfermedades genéticas que afectan células progenitoras hematopoyéticas”.

Para lograr avances en las carreras ordinaria y docente

“Los directores de departamento deben ser mentores de sus equipos”

A fines de 2022 la doctora Jara, perteneciente al Programa de Genética Humana del Instituto de Ciencias Biomédicas, deberá dejar Comisión Local de Evaluación Académica, después de una década de labor dedicada a gestionar el avance en la jerarquía universitaria de decenas de académicos y, mediante ello, a asegurar la sostenibilidad de sus respectivos departamentos.

“Por el tamaño de la Facultad de Medicina esta comisión local evalúa al equivalente de la mitad de todos los currículos que se presentan ante la Comisión Superior de Evaluación de la Universidad de Chile para avanzar en la jerarquía académica, sin contar la revisión de los de quienes postulan a un cargo; por ejemplo, durante el año pasado revisamos los antecedentes de más de 2000 interesados en total”. En ese sentido, añade, “nuestro trabajo es fundamental, más aún que durante la pandemia nos pusimos completamente al día con todas las solicitudes de postulación a las diferentes jerarquías en las carreras académica –ordinaria y docente-, adjunta o agregada, por lo que en la actualidad, desde que se presenta un currículum hasta que resolvemos su respuesta, pasan menos de tres semanas”.

La demora en la ratificación, explica, viene a nivel central. “Los casos que postulan a profesor asociado o titular debemos presentarlos ante la comisión superior, que actualmente maneja plazos de respuesta entre ocho meses y un año, y eso que a veces dedican sesiones completas solamente a solicitudes de la Facultad de Medicina”.

Altísimas tasas de ratificación de nombramientos

La Comisión Local de Evaluación Académica está compuesta por los doctores Lilian Jara, Paulina Donoso, Juan Carlos Prieto, Owen Korn, Lorena Binfa, Carmen Gloria Rostión, Roberto Vidal, Patricio Burdiles y Karin Papapietro. El doctor Ramón Rodrigo, quien fue miembro por varios períodos, fue convocado a integrar la Comisión Superior de Evaluación Académica. Semanalmente resuelven el ascenso a instructor o a profesor asistente en las carreras académicas ordinaria y docente, sin que sea necesaria su presentación a nivel central, y la jerarquización como instructor o profesor en la carrera adjunta a quienes postulan a un cargo.

La parte más compleja de su labor consiste en la revisión de los antecedentes de quienes desean postular a profesor asociado o titular, en ambas carreras. Para ello, el trabajo se inicia dando a conocer los requisitos establecidos en los claustros de los diferentes departamentos y estimulando a sus integrantes a completar sus currículos, pues “independientemente de que sean académicos del área básica o clínica, la gran mayoría cuenta con actividades de docencia, investigación y extensión de relevancia como para sustentar su ascenso”, explica la doctora Jara.

En ese sentido, señala que uno de los puntos de mayor relevancia al postular a la jerarquía de asociado –el paso más difícil de toda la carrera, añade- es demostrar que su trayectoria cuenta con el reconocimiento de los pares a nivel nacional: “es decir, cuando el académico ha sido nombrado como parte de la directiva de sociedades científicas chilenas, o ha creado alguna de sus ramas disciplinares. Se demuestra también cuando es convocado como asesor en su materia por alguna cartera gubernamental o recinto asistencial, al ser invitado en calidad de experto a otras universidades a participar en conferencias o programas de postgrado; siendo editor o miembro de comités editoriales de revistas, o autor de un libro o capítulos de uno. Además, dando cuenta de independencia en su disciplina”.  

Asimismo, agrega que para llegar a ser profesor titular se debe certificar reconocimiento internacional, mediante la organización y participación en congresos mundiales, asesorías a gobiernos o universidades, la creación de programas académicos implementados en el extranjero y la edición o autoría de libros o sus capítulos con alcance más allá de nuestras fronteras, entre otras posibilidades.

Otro factor relevante es la creatividad, ya sea en cuanto a la docencia –la creación o modificación de cursos y programas de postgrado y postítulo, la elaboración de material formativo o la puesta en marcha de centros de simulación clínica- o a la implementación de nuevas metodologías diagnósticas o terapéuticas que beneficien no sólo a los pacientes sino que faciliten y mejoren la actividad asistencial del equipo de salud. “Todos los requisitos que deben ser cumplidos para ser promovidos a cada una de las jerarquías académicas docente y ordinaria figuran en la rúbrica aprobada por la Universidad de Chile”, detalla la dra. Jara.  

“Para nosotros como comisión local el trabajo es arduo, porque cada miembro revisa un currículo de 50 páginas más los anexos –esa es la extensión máxima- y se prepara para defender estos antecedentes ante el grupo. Si es aprobado, debe ser ratificado por la comisión central, por lo que el mismo relator debe volver a presentar el caso y responder todas las preguntas que puedan plantearle, que son muy exigentes. Lo bueno es que, como nuestros filtros ya son muy altos y contamos con una mezcla de miembros de distintas experiencias y áreas, tenemos entre un 95% y un 97% de concordancia con las ratificaciones de nivel central; de hecho, últimamente es casi total”, sentencia. Y agrega que “la Comisión de Evaluación Académica es independiente, para así cautelar su probidad, por lo que no está sujeta a influencias de ningún tipo para hacer su trabajo”.

¿La creación de la carrera docente supone una vía menos compleja para lograr los ascensos?

No, ahí hay una visión equivocada: en general uno asocia la labor de un académico con la investigación básica y sus publicaciones, y se piensa que un clínico no puede hacer eso por su carga asistencial. Me he quedado muy sorprendida, pues he analizado muchos currículum clínicos, altamente respetables, que sí tienen publicaciones tanto nacionales como internacionales, pero que además escriben muchos libros, son editores y autores de capítulos. Me ha tocado ir a la comisión central con altos de libros para mostrar que son destacados y publicados por editoriales importantes. También hacen investigación, si bien es más difícil que cuenten con financiamiento de fondos concursables altamente competitivos, sí acceden a recursos provenientes de los propios hospitales, de la Universidad de Chile o de sectores privados. Pero tienen otros aspectos relevantes, como la creación de unidades asistenciales o la puesta en marcha de nuevos protocolos quirúrgicos, con lo que además crean escuela y forman a las siguientes generaciones de especialistas, solicitados tanto por el Ministerio de Salud como por los países de la región. O sea, si bien las publicaciones son súper importantes y quizás, a futuro, van a contribuir a salvar vidas, estos otros avances salvan vidas hoy. Además es por eso que, por ejemplo, pedí que en esta comisión local hubiera un representante de los departamentos de las disciplinas de pregrado, para facilitar la comprensión del alcance de su labor a académicos del área básica y clínica, y uno se encuentra con que han hecho escuela en otros países y son consultores de gobiernos y universidades en Sudamérica. Los profesionales de la salud de esta facultad son muy destacados.

¿Le parece que el Reglamento Universitario debiera recoger las especificidades de los académicos de nuestra institución de mejor manera?

Hay cosas que debieran ser revisadas. Por ejemplo, actualmente es requisito que los departamentos tengan paridad en el número de académicos de carrera ordinaria y docente, y en algunos departamentos de nuestra facultad esa proporción es de 30% ordinaria y 70% docente, porque tenemos mucha labor asistencial y clínica, que está en la naturaleza de la formación profesional que entregamos. Y otra cosa es que un cambio de reglamento que se hizo el 2020 estableció que los académicos que ingresaron mediante la carrera adjunta no pueden pasar a la ordinaria o docente a no ser que exista un concurso público; en caso contrario esa persona queda para siempre como instructor o profesor adjunto y no puede hacer carrera académica, aunque tenga una formación hasta de subespecialista, superando los 12 años de formación que podrían equivaler a la de un doctorado. Esa persona no se puede quedar solamente en labores docentes; sus contribuciones en investigación o en avances clínicos también deben ser reconocidos

Cecilia Valenzuela León