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El doctor Miguel O'Ryan recalcó la importancia de la vacunación y, en particular, de la segunda dosis entre los adultos mayores que ya recibieron su primera inoculación.

Doctor Miguel O’Ryan reitera la importancia de la vacunación y del autocuidado

“Todavía hay gente que enfermará gravemente o morirá por covid”

El académico de la Facultad de Medicina y encargado del estudio de la vacuna del laboratorio Janssen en nuestro plantel hace un fuerte llamado a cumplir con el calendario de inmunizaciones establecido en sus dos dosis; “solo así la tercera ola que viene nos pegará menos fuerte que la primera”, señala.

El generador que mantuvo en funcionamiento los equipos del Idimi se puso en marcha el mismo día del incendio que afectó al HVSBA.

Diversos apoyos institucionales para mitigar efectos del incendio de enero pasado

Facultad y Hospital San Borja Arriarán: una relación muy viva

La rápida respuesta de académicos y funcionarios de la institución frente al siniestro que afectó a las dependencias hospitalarias el 30 de enero de 2021 permitió no sólo poner a resguardo valiosos equipos para la atención de pacientes el mismo día de los hechos, sino también contribuir a la conservación de medicamentos y valiosas muestras pertenecientes al Idimi.

Entre el 11 y 14 de febrero

"La Chile te acompaña": semana virtual de postulación

El 11 de febrero los miles de postulantes que rindieron la Prueba de Transición Universitaria (PDT) conocerán sus resultados y podrán comenzar su postulación a la educación superior. Para orientar y apoyar este proceso, la Universidad realizará la Semana Virtual del Postulante 2021: "La Chile te acompaña".

Los síntomas que más aumentaron en el grupo de niños estudiados fueron “estar triste”, “falta de ganas, incluso para hacer actividades que le gustan” y “cambios en el apetito”.

Con las respuestas de casi 5.000 apoderados de Cerro Navia, Lo Prado y Pudahuel

Determinan el impacto de la cuarentena en la salud mental de escolares

El estudio, realizado por académicas del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental Norte de la Facultad de Medicina concluyó que los síntomas que más aumentaron entre los niños entre prekinder y cuarto básico fueron “estar triste”, “falta de ganas, incluso para hacer actividades que le gustan” y “cambios en el apetito”.

El Senado Universitario organizó el ciclo de foros denominado “Modo Pandemia”

Conversatorios a distancia:

Cómo la pandemia ha “contagiado” a la Universidad de Chile

Con el fin de dialogar junto a la nuestra comunidad acerca de los impactos que ha tenido la pandemia en el país y en la corporación, el Senado Universitario organizó el ciclo de foros denominado “Modo Pandemia”. Su segundo encuentro, realizado el viernes 22 de enero de 2021, se tituló “Desafíos de la Universidad de Chile frente a la pandemia: Una mirada desde sus facultades”.

El docotr Alejandro Gómez enfatiza en la importancia de prevenir y detectar conductas de riesgo en el ámbito de salud mental.

Y de ser parte de un grupo para compartir

La importancia de sentirse útiles para mantener la esperanza

Los jóvenes de 18 a 25 años constituyen el grupo de mayor riesgo de suicidio en pandemia, según un estudio estadounidense. El doctor Alejandro Gómez, del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental Sur de la Facultad de Medicina, explica que esto se debe a que en este tramo etario se está desarrollando una masiva pérdida de oportunidades educacionales y laborales, que serán difíciles de recuperar.

Proyecto Trébol de Salud Mental

La encuesta estará disponible hasta el 31 de enero.

¿Puede salir un trébol de cuatro hojas en un ambiente sin felicidad?

La pregunta que se hizo una estudiante de la Facultad de Medicina en un poema de su autoría le da el nombre al Proyecto Trébol, iniciativa pionera en nuestra institución porque convoca el trabajo de representantes de los tres estamentos con el fin de conocer los requerimientos en el ámbito de salud mental de sus estudiantes.

Creador del Programa de Formación de Especialistas en Cirugía de Cabeza, Cuello y Plástica Máxilo Facial

Doctor Miguel González Prado, Maestro de la Cirugía de Chile

El 7 de noviembre de 2018, en la jornada inaugural del 91 Congreso Chileno e Internacional de Cirugía que se realizó en Puerto Varas, el doctor José Miguel González Prado recibió esta distinción de manos del doctor Nicolás Jarufe, presidente de la Sociedad Chilena de Cirugía. “Uno no anda detrás de los premios”, comentó unos pocos días antes de esta ceremonia, “pero ha sido emotivo; me han llegado saludos de muchos cirujanos, de varios colegas de provincia y del extranjero; incluso de algunos que no se formaron conmigo, y hasta de personal administrativo del Barros Luco. Ese reconocimiento me ha impactado por su significado”, dijo.

Hace cinco décadas recibió el título profesional de médico otorgado por la Universidad de Chile, pero de verdad nunca se ha ido de sus aulas. “Mi padre era un cirujano colo-proctólogo y todos pensaban que yo iba a seguir el mismo camino, pero me tocó tener como mentor a un jefe muy motivado e inspirador, y como encontré interesante la especialidad opté por ella para mi quehacer futuro. Después tuve la oportunidad de perfeccionarme en el extranjero. Primero en Hamburgo, Stuttgart y Düsseldorf, y luego en París, Glasgow y Zürich. Pero siempre pensé en volver, pues en esa época en el Barros Luco las especialidades quirúrgicas estaban en formación. De hecho, recién en 1965 partió el sector Trudeau del hospital, que es donde está actualmente el Servicio de Cirugía. Su jefe era el profesor Leonidas Aguirre Mackay, quien invitó a cirujanos destacados a crear equipos quirúrgicos o especialidades dentro de su servicio, y entre ellos a mi jefe de esa época, que era el doctor Óscar Contreras Tapia. Yo me quedé bajo su alero y después seguí mi trayectoria dentro de la misma unidad”.

Así inició una carrera en la que se dedicó particularmente a la cirugía oncológica, la de tiroides, cirugía de cuello en general, y la reparadora de daños por traumatismo y en secuelas de cáncer. Con ello pudo beneficiar a sus pacientes y apreciar los avances tecnológicos e instrumentales –“está todo ahora más pequeño, sofisticado y efectivo”- que, pese a la proverbial falta de recursos del sector público en salud, se han podido gradualmente implementar.

“Sobre todo, el apoyo de imágenes para diagnóstico es increíble comparado con lo que había hace 40 años. Afortunadamente, y como la gente está más exigente, los hospitales han hecho importantes inversiones que han permitido actualizarse y ponerse a la par con lo que se hace en otras partes. Y en lo disciplinar, estamos en permanente contacto con distintos centros para presentar publicaciones en congresos y siempre tratando de realizar lo último en cuanto a tendencias en la especialidad. Yo diría que el área quirúrgica funciona bastante bien en Chile. Tenemos especialistas al más alto nivel”, añade.

Abriendo caminos

Lo dice con conocimiento de causa. “Cuando yo me formé existían las grandes especialidades, como Medicina Interna, Pediatría o Ginecología y Obstetricia; estaba la de Cirugía General. Si a uno le gustaba una determinada área en particular, hacía lo general y también lo más específico, todo imbricado; con el tiempo eso se ha ido modificando y se va a lo particular solamente. Por eso fue necesario la elaboración y desarrollo de programas de formación universitarios, y a mí me tocó hacer el primero para Cirugía de Cabeza y Cuello. En su elaboración nos dimos cuenta que en distintos centros asistenciales había áreas de la especialidad que se habían desarrollado muy bien, por lo que decidimos hacer un programa de tipo cooperativo. Para ello nos vinculamos con el San Hospital San Juan de Dios, el Instituto Nacional del Cáncer y el Hospital del Trabajador. Ese espíritu se ha mantenido hasta el día de hoy, habiéndose agregado nuevos centros dentro de las rotaciones de nuestros residentes, como lo han sido el Hospital Clínico de la Universidad de Chile, la Fundación Gantz y Clínica Las Condes”.

Para alcanzar ese objetivo “hubo que hacer mucho lobby. Los que hicieron todas las gestiones ante la Universidad de Chile y el Ministerio de Salud, fueron el doctor Óscar Contreras y el doctor José Torres, del Hospital San Juan de Dios. Se aprobó en 1985; un año después partió el primer becado, y durante muchos años fue el único programa del país en la especialidad. Desde entonces han ingresado médicos en formación provenientes de distintas regiones e incluso del extranjero, como de Bolivia, Ecuador, Venezuela o Colombia, lo cual ha sido muy enriquecedor”.

Certificación de calidad

En el transcurso de estas tres décadas, ha visto el surgimiento de planes similares en algunas universidades tradicionales y privadas, cuya calidad ha podido ver como presidente de la comisión de su disciplina en la Corporación Nacional de Certificación de Especialidades, Conacem, así como se enorgullece de la de su propio programa, gracias a la acreditación recibida primero por parte de Asociación de Facultades de Medicina de Chile, Asofamech, y luego por parte de la Agencia Ápice, proceso que ahora depende de la Comisión Nacional de Acreditación, CNA. “Es importante ver que se cumplan los estándares de calidad; eso es primordial, porque lo que finalmente le importa a la población de los usuarios de los sistemas de salud es que los médicos estén bien formados”.

Pero agrega que pese a los años transcurridos, sus colegas siempre son pocos. “La cirugía de cabeza y cuello es un tema complejo porque hay operaciones que requieren no sólo de un especialista de experiencia, sino que idealmente de un equipo de al menos tres personas, lo cual aún no sucede en todas las ciudades grandes de regiones. Por eso que cada año tratamos de seleccionar a algún postulante de fuera de Santiago, de modo que cuando termine vuelva a su zona y establezca allí un polo de desarrollo en beneficio de los pacientes”.

En la actualidad, y en lo que señala como el término de su actividad profesional, “no me he jubilado aún porque me he preocupado de que cuando yo no esté este equipo del Hospital Barros Luco-Trudeau siga funcionando igual o mejor. El hecho que se aleje un jefe no debería repercutir en la calidad del centro. Me interesa que en el futuro nuestro equipo, que fuera pionero en el ámbito de la formación de la especialidad, sea mejor incluso, por lo que se han integrado profesionales excelentes para que ello sea posible. Ya no opero como antes, les doy oportunidades a ellos, pero participo cuando se me necesita: les doy espacio para que puedan tomar las riendas, y así debe ser. Soy una especie de director de orquesta, un elemento que favorece las buenas relaciones humanas, y eso ha funcionado”.

Cecilia Valenzuela León/ Fotografías: David Garrido